miércoles, 4 de marzo de 2009

Huerta orgánica

Es sabido que el cultivo industrializado impacta en el entorno y tiene riesgos para las personas y la fauna.

Debido a esto, desde hace varias décadas se ha revitalizado la forma tradicional de producir basada en el respeto al medio ambiente y compatible con el desarrollo tecnológico: es la Agricultura Ecológica.



Hoy en día, un pequeño porcentaje de los productos agrícolas y ganaderos que se ponen a la venta son productos que llevan la etiqueta de "ecológicos" y los consumidores poco a poco los van valorando y pidiendo más.

Existen en España cooperativas de consumidores de estos productos a través de las cuales se pueden obtener directamente de los productores a precios razonables.

Tienen una denominación de origen controlada, estando legislada a nivel de la Unión Europea. En España son las comunidades autónomas las responsables del control de la producción y del cumplimiento de la normativa.

La Agricultura Ecológica se caracteriza por lo que sigue:


1. Productos fitosanitarios usados en agricultura ecológica

No usa productos fitosanitarios de síntesis: insecticidas, acaricidas, fungicidas, herbicidas, etc. Estos, tienen ciertos riesgos e inconvenientes:

Los plaguicidas en su mayoría poseen diferente grado de toxicidad para las personas y la fauna. Una característica es su plazo de seguridad, es decir, los días que deben pasar desde que se aplica el producto hasta poder ser consumirlos, estando en manos del agricultor la responsabilidad del cumplimiento de estos plazos. Existen también unos límites máximos de residuos del plaguicida que pueden quedar en el producto a consumir. El control recae en la Administración y puede fallar.

En la lucha contra las plagas, los productos mal empleados, estimulan la capacidad de mutación de éstas para adaptarse. Sus predadores naturales, como insectos que se alimentan de las propias plagas, mueren bajo los plaguicidas. El resultado es que las plagas se hacen más fuertes y resistentes.

2. Fertilizantes usados en agricultura ecológica

No se usan fertilizantes químicos convencionales porque los nitratos contaminan las aguas dulces. Son muy solubles los nitratos y se infiltran por el suelo alcanzando las aguas subterráneas. En la propia fabricación de los abonos se emiten agentes contaminantes (óxidos de nitrógeno, emisiones en polvo de flúor).


En agricultura ecológica se abona con:

ABONOS ORGÁNICOS ECOLÓGICOS

- Estiércoles de vaca, caballo, ovino, caprino, cerdo...
- Purines: deyecciones sólidas y líquidas junto con el agua de limpieza.
- Compost industrial (el que venden en los 'gardens')
- Compost casero
- Turba negra y turba rubia: pueden ser interesantes o que den problemas.
- Vermicompost (el llamado humus de lombriz)
- Residuos urbanos y lodos de depuradoras: cuidado con metales pesados (plomo, cadmio, mercurio...).
- Abonos verdes: Son cultivos realizados con la función principal de enterrarlos verdes al suelo como abono. Se usan Leguminosas para que aportan Nitrógeno. Altramuces para suelo ácido y en suelo calizo, veza, meliloto, guisante, habas, trébol y alfalfa.
- Enterrado de paja o matas de patata, cuellos de remolacha.
- Harina de sangre
- Harina de cuernos
- Harina de pescado
- Harina de carne
- Algas
- Guano
- Excrementos de murciélago
- Gallinaza
- Palomina
- Orujo de uva
- Orujo de aceitunas
- Pulpas de destilería
- Serrín de frondosas (para hechar al montón del compost).
- Cenizas

ABONOS MINERALES ECOLÓGICOS

- Fosfatos naturales
- Rocas silíceas
- Cloruro potásico
- Dolomita
- Magnesita
- Sulfato de magnesio


3. Variedades adaptadas
No se emplean semillas modificadas genéticamente ni plantas transgénicas. Las plantas transgénicas son modificadas genéticamente para ser resistentes a enfermedades y plagas o a suelos pobres. Estas manipulaciones, como la soja o el maíz, suscitan una gran preocupación sobre sus efectos en la salud, el medio ambiente, el futuro de la agricultura y el impacto en los países más pobres.

En agricultura ecológica se utilizan variedades de semillas adaptadas a las condiciones locales, mejorando los resultados y evitando la desaparición de variedades de plantas y razas ganaderas autóctonas.

4. Rotación de cultivos

Las rotaciones de cultivos son indispensables para mantener la fertilidad de los suelos y evitar los problemas de plagas y hongos del suelo y de malas hierbas que pueden suponer la repetición de los mismos cultivos en el mismo sitio.





5. Alimentos de más calidad en agricultura ecológica
Los alimentos 'ecológicos' son de mejor calidad, más nutritivos, más sanos, sabrosos y con mejor aroma. Contienen menos agua que los que salen del empleo los abonos químicos, especialmente de los nitrogenados, que crecen muy rápido y son en su mayoría eso, agua, pues no han tenido el tiempo necesario para sintetizar los azúcares mediante el sol ni los nutrientes del suelo.

Los productos no ecológicos se caracterizan por su regularidad en forma, tamaño y color. Son muy bonitos y perfectos. Los del cultivo ecológico pueden ser frutos irregulares en forma y tamaño, indicativo de que han crecido de forma natural.







6. Uso del agua en agricultura ecológica

• Se intenta hacer un uso eficiente del agua y no desperdiciarla.

• Se pueden reutilizar las aguas residuales urbanas e industriales para la agricultura. Otra alternativa es la desalación de aguas marinas o salobres.





• La sobreexplotación de acuíferos provoca la salinización de aguas y suelos por la invasión de frentes marinos en zonas costeras, mientras que en las zonas interiores, resulta de la invasión de los frentes salinos en contacto con materiales salíferos y yesíferos. Tanto una como otra son de difícil solución.

7. Erosión del suelo y la agricultura ecológica

• La erosión y la degradación del suelo es uno de los grandes problemas ambientales.

• Para evitar la erosión del agua y del viento, labra poco, cubre el suelo con un mantillo a base de estiércol y paja, por ejemplo.

• Entre los frutales mantén cubiertas de hierba y siégala de vez en cuando.





• Disminuye la escorrentía mediante abancalamientos, sistemas de drenaje y caballones u obstáculos que rompan la continuidad de la pendiente.

8. Laboreo en agricultura ecológica

• En general, se debe de labrar con la tierra en tempero o sazón. Es decir, ni muy húmedo ni muy seco. Cuando se labra con poca humedad se obtiene una estructura demasiado desmenuzada o terrosa. Por el contrario, las labores hechas con demasiada humedad suelen amasar y cementar las partículas disgregadas al secarse el suelo. Aunque para siembra puede interesar hacerlo con la tierra más seca para que quede fina.

• No labrar por rutina, sino cuando sea necesario, reduciendo al máximo el número de labores.

• Evitar voltear el suelo o mezclar horizontes.

9. Malas hierbas y su control en agricultura ecológica

Los métodos de lucha más empleados en Agricultura Ecológica para combatir las hierbas adventicias son:

• Su agotamiento a base de escardarlas con labranza.

• Acolchados como paja, compost, estiércol, turba, grava, etc.

• En frutales, en la mayoría de los casos es preferible segar la hierba, dejando los restos como acolchado.





Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

martes, 3 de marzo de 2009

Información sobre hortalizas y verduras

Las hortalizas y verduras frescas son alimentos que contribuyen a hidratar nuestro organismo por su alto contenido de agua, además de ser nutritivas y saludables. Son ricas en vitaminas, minerales, fibra y, en menor medida, en almidón y azúcares, hecho que explica su bajo aporte calórico. Son también una fuente indiscutible de sustancias de acción antioxidante. Por todo ello se consideran fundamentales para la salud e indispensables dentro del concepto de dieta equilibrada, cuyo modelo más representativo es la dieta mediterránea.

La dieta mediterránea, basada sobre todo en el consumo de vegetales, contribuye a reducir el riesgo de las enfermedades de máximo impacto en los países de alto nivel de bienestar, entre ellas las cardiovasculares, degenerativas y el cáncer. Sin embargo, a pesar de que nuestro país tiene un potencial productivo privilegiado y a pesar del aumento en el consumo experimentado en los últimos años de hortalizas frescas y de los conocimientos actuales que demuestran el papel beneficioso de la dieta en la salud, hay constancia de que no se toman en cantidad suficiente estos alimentos.

Según datos de 2003 del MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), el consumo de hortalizas frescas durante ese año fue de 66,6 Kilogramos per capita. Esto supone un 5% del gasto total en la alimentación. Respecto al año anterior, se constató un aumento del 3,7%, pese al fuerte incremento del precio, en concreto, de un 6,4%. Si tomamos como referencia las distintas zonas geográficas de nuestro país, el mayor consumo de hortalizas frescas se realiza en Cataluña, Aragón y Valencia. Por el contrario, Cantabria, Extremadura y Galicia son las tres comunidades donde menos se consumen. Otro dato destacable es el que se refiere a las hortalizas de cultivo ecológico. En 2003 representaron el 11% del consumo total de hortalizas frescas.

Las recomendaciones de consumo de hortalizas frescas se sitúan entre tres y cinco raciones al día, es decir; un mínimo de 400 gramos diarios. Junto con las frutas, son las principales fuentes dietéticas de vitamina C y de provitamina A. Muchas, además, son excelente fuente de otros nutrientes, fibra y antioxidantes, y presentan un bajo contenido de proteínas y grasas. Para cubrir las recomendaciones, aunque pueda parecer un objetivo difícil de alcanzar, bastaría con consumir hortalizas en el primer plato y acompañando a los segundos, tanto en la comida como en la cena. Convendría al menos que una ración fuese de ensalada porque ésta es la forma en que mejor se preservan todos sus nutrientes. Para entenderlo mejor, sería suficiente con hacer un planteamiento similar al que se expone a continuación: espinacas (200 gramos) con garbanzos y lomo con pimientos (50 gramos) en la comida y, en la cena, un puré de patata y verdura (150 gramos) y pescado acompañado de un tomate de ensalada (120 gramos). Todo ello lleva a resaltar la importancia que tiene seguir poniendo en marcha campañas para el fomento de un mayor consumo de hortalizas frescas. Éstas deben extenderse a la población general y a los profesionales de la salud, así como a los medios de información. Su éxito permitirá conseguir con más facilidad la incorporación de estos alimentos tan esenciales en la dieta para la buena salud en una cantidad suficiente.

Conozcamos algo más sobre las hortalizas

El término de hortalizas se refiere a todas las plantas herbáceas que se cultivan y que son adecuadas para el consumo, bien crudas o cocinadas. El término de verduras hace referencia exclusiva a los órganos verdes, es decir, hojas y tallos tiernos o las inflorescencias (flores).

En el concepto de hortalizas también se incluyen las legumbres frescas o verdes, como guisantes y habas frescas, de los que no se habla en esta guía debido a que su composición difiere de modo significativo en relación con el resto de hortalizas.








Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX: